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Triángulo

Nido I está dividido en cuatro espacios: sueño y descanso, aseo, alimentación, actividad y autonomía. En nuestro ambiente, los bebés se mueven con libertad viviendo experiencias que propician la observación, la concentración y el movimiento coordinado.

En el Nido II ofrecemos a los pequeños la posibilidad de explorar el mundo que les rodea a su ritmo y teniendo siempre en cuenta sus necesidades. Les guiaremos en el camino que ellos mismo quieran recorrer, dando gran cantidad de oportunidades.

NIDO I

Ambiente dinámico, abierto al cambio en función del nivel evolutivo del bebé.

El ambiente de nido está dividido en cuatro espacios: sueño y descanso, aseo, alimentación, actividad y autonomía.

En nuestro ambiente los bebés pueden moverse con libertad haciéndoles vivir experiencias constructivas que propician el descubrimiento, la exploración, la observación, la concentración y el movimiento coordinado.

Es un ambiente dinámico, abierto al cambio en función del nivel evolutivo del bebé.

Todos los materiales que hay están seleccionados minuciosamente para que los bebés disfruten y descubran a través de los sentidos.

Las dificultades que el bebé pueda encontrar en el ambiente no deben ser demasiado grandes pero si suponer un reto con un fin, por eso objetos pequeños fáciles de agarrar y usar, como sonajeros de madera, pelotas de diferentes texturas…etc.

También contamos con un espejo con barra a la altura del suelo donde ellos pueden mirarse a si mismos y observar de forma global. La barra les ayuda a sujetarse cuando ya empiezan a buscar un punto de apoyo.

Existen una gran variedad de móviles Montessori que se van adaptando de forma evolutiva a su nivel de desarrollo ocular cuya función es ayudar en el enfoque de los objetos, el movimiento, la profundidad espacial, la agilidad visual y la apreciación de los colores.

En la zona de alimentación hay una mesa de madera con sillas cubo, este tipo de sillas tienen forma cuadrada, el asiento es muy bajo con tres maderas a modo de respaldo que recogen el cuerpo del niño impidiendo que pueda caerse.

Esta forma facilita que el bebé pueda trepar por ella sujetándose de las paredes y permiten que pueda sentarse incluso antes de empezar a caminar.

Este tipo de sillas fomentan la autonomía del bebé desde muy temprana edad ya que si le dejamos libertad de movimiento y le permitimos explorar de forma libre muy pronto aprenderá a subirse y bajarse solo de ella.

Las guías del ambiente acompañan a los más pequeños en todo momento atendiendo a todas sus necesidades en un ambiente tranquilo y relajado.

Mantienen una comunicación diaria con las familias, dispuestas a utilizar el porteo, la introducción de la alimentación complementaria del bebé, baby led weaning…etc. siempre que favorezca al desarrollo del niño. Consideran por eso, muy importante la comunicación y coordinación familia-escuela.

NIDO II

``Enseñar a un niño a comer, limpiarse, vestirse, es una tarea bastante más larga, difícil y paciente que no alimentarlo, limpiarlo y vestirlo``. María Montessori

En el Nido II construimos un lugar donde ofrecemos a los niños y niñas la posibilidad de explorar el mundo que les rodea a su ritmo y teniendo siempre en cuenta sus necesidades. Les guiaremos en el camino que ellos mismo quieran recorrer, dando gran cantidad de oportunidades.

En Nido II experimentan por medio del trabajo y para ello disponemos de un ambiente preparado para que se puedan mover con libertad, con materiales naturales y reales en la medida de las posibilidades, áreas delimitadas por estanterías, siempre con el material a su alcance. En definitiva, creamos un espacio para que los niños y las niñas se desarrollen con autonomía en una atmósfera de respeto y paz.

Fomentamos el respeto por el trabajo y ofrecemos todo aquello que necesitan y en el momento que lo necesitan teniendo en cuenta los periodos sensibles por los que pasan a estas edades.

El ambiente se divide en varias zonas y un aspecto muy característico es que lo vamos formando según los intereses de los pequeños.  Nuestro ambiente se divide en las siguientes áreas:

Zona de arte: Un espacio donde los niños y las niñas pueden desarrollar toda su creatividad en un entorno adecuado para pintar, colorear y hacer talleres grupales donde podrán expresar lo que sienten en cada momento

Zona de psicomotricidad fina:  Dedicada a materiales que favorece el uso de la pinza, el desarrollo de la mano y la muñeca fomentando así la concentración y las habilidades motoras del niño y la niña.

Zona del lenguaje: También contamos con un espacio destinado al lenguaje con estanterías dispuestas a su altura y diferentes tipos de materiales que invitan al niño y a la niña a descubrir, como pueden ser bolsas misteriosas, tarjetas de imágenes y cestas con objetos de todas clases. Otra zona más de confort y comodidad donde los niños pueden dejarse llevar por su imaginación a través de los cuentos. Así poco a poco iremos fomentando el hábito de la lectura, la expresión verbal y la no verbal.

Zona de movimiento: Tenemos una zona de movimiento con nuestra rampa pickler. Ayuda al niño y a la niña a desarrollar su equilibrio y a controlar y explorar sus movimientos de una forma libre, segura, autónoma y sin obstáculos que interfieran en su aprendizaje.

Zona de cambio: para cuando sea necesario. En ella irán aprendiendo a valerse por sí mismo.

Zona de comida.

Otro de los aspectos que no olvidamos son las rutinas, fundamentales y esenciales en el día a día de los niños y niñas. Ya no solo porque den autonomía sino, porque facilitan las transiciones a lo largo del día, saben lo que viene después, evitan y previenen muchas rabietas, contribuye a que el niño y la niña comprenda los ritmos vitales y dan seguridad en ellos.

Debemos mantener esas rutinas y definirlas tanto dentro del ambiente como fuera de él y no olvidar de ser constantes. Cuando un niño o una niña repite las tareas día tras día su mente empieza a organizarse y clasificarse y de manera natural comienza a entender el transcurso del día y la noche.

No debemos olvidar que el ritmo de los pequeños es muy diferente, es lento y sus objetivos son diferentes a los de un adulto. Muchas veces se pretende compaginar estos dos ritmos y lo único que se consigue es caos, falta de comprensión, desorganización, llantos y rabietas.

Ven a conocernos